En un panorama donde la cultura independiente enfrenta grandes desafíos para lograr visibilidad, creemos que la cooperación es el camino más sólido para construir espacios de crecimiento.
Por ello, desde el Movimiento Cultural Internacional ERGO nos complace anunciar una nueva alianza con Revista Vapula, un proyecto editorial argentino que, en muy poco tiempo, se ha consolidado como un espacio de curaduría, análisis y difusión para escritores y artistas de distintos países.

Esta colaboración nace de una convicción que compartimos profundamente: ningún proyecto cultural debería competir por los artistas; por el contrario, debemos construir redes que les permitan circular, crecer y encontrar espacios seguros donde su trabajo sea valorado y difundido con respeto y profesionalismo.
Desde ERGO trabajamos para conectar América y España mediante una red de gestores culturales, revistas, editoriales y festivales que permitan descentralizar la cultura y abrir nuevas oportunidades para escritores, poetas y artistas visuales. Nuestra misión es ofrecer plataformas accesibles, inclusivas y colaborativas donde el talento pueda desarrollarse sin importar su lugar de origen.

Revista Vapula comparte esa filosofía desde otra perspectiva: una mirada editorial que apuesta por la lectura crítica, la curaduría artística y la construcción de una identidad sólida para cada creador, entendiendo que publicar una obra es solo el comienzo de un proceso mucho más amplio.
Creemos que esta alianza permitirá ampliar la visibilidad de nuestros artistas, fortalecer los lazos entre comunidades culturales de distintos países y seguir demostrando que el trabajo en equipo genera oportunidades mucho mayores que cualquier esfuerzo individual.

Con motivo de esta colaboración, conversamos con la fundadora y directora de Revista Vapula para conocer la historia de este proyecto, su visión del arte y los desafíos de construir un espacio cultural independiente con proyección internacional.
Entrevista a Milagros Gómez fundadora de la Revista Vapula.
1. Para quienes aún no conocen Revista Vapula, ¿Cómo nació este proyecto y qué necesidad cultural buscaba cubrir desde sus inicios?

Revista Vapula nació a raíz de mi propia experiencia publicando en distintos países. En todas mis publicaciones noté un patrón: existía una difusión en los medios, pero no había una implicación real en leer lo que estaba intentando proponer, decir o crear, y en base a eso devolverme algún feedback sobre mi trabajo.

Para mí, la publicación no es suficiente en sí misma, sino también cómo se presentan los contenidos, porque la mirada del editor o periodista cuenta. Pueden cambiar el rumbo de lo que una obra o la identidad de un escritor dice de sí. Tienen poder detrás de lo que se hace público y es por eso que decidí asumir ese rol.

Quería invertir tiempo en crear una plataforma que no solo publique, sino que también se anime a la lectura crítica del material y a su interpretación. Y sin quedarme solo en lo escrito, implementé un estilo de curaduría digital en la revista que permitiera resaltar el universo del artista. Para ello me inspiré en los fanzines, los CDs de música y las revistas de temática esotérica.

De esa manera logré armar un puente editorial para artistas de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos, donde todos, sin importar su origen, puedan tener un artículo profesional que presente su obra.


2. El nombre “Vapula” es muy singular y evocador. ¿Cuál es su significado y por qué lo elegiste para la revista?

El nombre de la revista está vinculado a mi paso personal por determinados estudios relacionados con el esoterismo, el hermetismo y el ocultismo. Como practicante de la senda de la mano izquierda, me adentré en diversas lecturas, entre ellas el grimorio Ars Goetia.

Años después, cuando busqué un arquetipo que condensara la fuerza del proyecto, resonó en mi mente el nombre de Vapula. Un duque que, como bien dicen los antiguos grimorios, es el encargado de la enseñanza de labores mecánicas, ingeniería, arte y filosofía.

Inmediatamente sentí que encajaba con la dualidad de la revista. Lo mecánico: las estrategias, la difusión y el posicionamiento. El arte: la curaduría, el diseño y la exposición del artista. Y la filosofía: la interpretación, la elaboración y el análisis de una obra, además de la asignación de un arquetipo planetario.


3. ¿Recuerdas el momento en que decidiste que la revista debía convertirse en una plataforma internacional para escritores y artistas?

Sí, lo recuerdo.

La idea de hacer un nuevo proyecto surgió inicialmente en el momento menos indicado. Estaba perdiendo a mi compañero de vida, Budy, mi perro durante más de doce años, y tenía una incertidumbre que me martillaba la cabeza: el futuro, mi fuerza de voluntad y si podía sostener un proyecto aun cuando a veces no podía sostenerme a mí misma.

Cuando él murió sentí que no tenía más nada que perder. Por lo general, la exposición me da un miedo irracional, pero luego de ese suceso solo quería empujar más allá, sin sentir, sin pensar.

Me sentía sola, tenía dudas sobre mi carrera, y fue cuando me dije que si iba a realizar el proyecto sería a gran escala y sin miedos, porque había artistas allá afuera con la misma incertidumbre y desolación, y yo al menos quería realizar algo que contuviera una obra en el tiempo y no la desamparara.

Así, por él y por mí, tomé ese cambio de rumbo.


4. Como escritora y directora editorial, ¿Qué te motivó a dar el paso de crear un medio propio en lugar de limitarte a publicar tu propia obra?

A lo largo de mi carrera, y del desarrollo de habilidades para sostenerla —escritura, edición con criterio, ensayos e investigaciones, lectura crítica de otros autores y pares, diseño y elaboración de marca— creí que todo eso junto era demasiado sólido como para guardármelo solo para mí.

Como conozco el camino, solía observar las carreras de otros colegas y veía aquello que funcionaba y aquello que no. Pensaba en lo complicado que es verlo de forma subjetiva. A veces la carrera está muy unida a la identidad del autor, y ser crítico, e incluso despiadado, no está en el ADN de mucha gente.

Creo que siempre me interesó facilitar y potenciar el camino de otros, quizás porque esa falta la sufrí yo misma.

Creo que la pasión no es suficiente; también hace falta consistencia, y eso puedo ofrecerles mientras ellos siguen produciendo desde la sensibilidad. De esa manera veo cosas que ellos no de forma objetiva, estudio aquello que quieren comunicar con su trabajo y actúo como mediadora de eso al publicarlo y presentarlo mediante un diseño afín.



5. Revista Vapula reúne voces de distintos países y géneros literarios. ¿Qué buscas en un autor o artista para decidir que forme parte de la revista?

Busco diferenciación. Voces inusuales, con un pensamiento o filosofía de vida marcada, con rasgos estilísticos —en la poesía— intensos, a veces oscuros, y que produzcan cierta transformación en la perspectiva de lo que leemos o damos por cierto. No discrimino trayectorias, lenguajes coloquiales, humor o propuestas irónicas.

Otra cosa que tengo muy en cuenta es cómo se presenta el artista en redes, grupos o páginas. Qué paleta de colores utiliza en sus publicaciones, qué estilo, tipografía o propuesta visual sostiene su identidad. Y desde luego, cómo puede la revista compaginarse con esa estética y, a su vez, potenciarla.


6. ¿Cuál ha sido el mayor desafío que has enfrentado al dirigir un proyecto cultural independiente y cómo lo has superado?

Muchas veces, el mayor desafío de un proyecto cultural es su integración dentro de determinados espacios. Si bien en el ambiente existen asociaciones, movimientos y gestores culturales muy dedicados a brindar apoyo y aceptación, la competencia también está a la orden del día.

A veces hay recelos respecto al espacio que ocupa cada proyecto, a compartir determinados artistas o a que proyectos de otros países y lenguas confíen o tomen con seriedad una propuesta joven.

Creo que la forma en que lo he superado no fue buscando aprobación, sino enfocándome en construir un espacio lo suficientemente sólido como para ofrecer un valor y un capital simbólico que beneficie a quienes participan de él.

El rechazo siempre existe, pero no es algo que me afecte particularmente. Mi carrera ya se compone de esa clase de abismo, donde uno nunca sabe si determinados trabajos, proyectos o colaboraciones serán tomados en cuenta o no. Por eso, el foco siempre está puesto en la construcción y la resiliencia.


7. A lo largo de estos años, ¿hay alguna publicación, entrevista o colaboración que recuerdes con especial cariño o que haya marcado un antes y un después para la revista?

A nivel literario, es imposible olvidarme de la entrevista que realicé al escritor uruguayo Nicolás Cáceres. Pienso que no fue una simple ida y vuelta de preguntas y respuestas; lo que se gestó allí fue literatura.

Ambos profundizamos en la mirada del otro: yo en su obra, y él en la contestación y el desarrollo de ideas a partir de mi visión observacional de sus escritos.

La otra entrevista que silenciosamente me impactó fue la del músico peruano $UICIDETEDDY. Conocer su historia dentro de la música, su capacidad de reinvención y su experiencia detrás de escena en aspectos como la distribución y los catálogos hizo que me identificara fuertemente con él, aunque nunca se lo dije.

Antes de dedicarme plenamente a la literatura hubo un período, entre 2020 y 2021, en el que me enfoqué en la música, y conozco la experiencia de distribuir trabajo de forma independiente. Fue una entrevista que me devolvió a mis primeros intentos por exponerme y construir algo duradero.


8. Vapula no solo publica literatura, sino que también construye puentes entre creadores de distintos lugares. ¿Qué papel crees que tiene hoy la cultura en la conexión entre países y comunidades?

En un mundo atravesado por la violencia, la corrupción, la deshumanización al alcance de nuestras pantallas y un replanteamiento constante de muchas cosas que dábamos por sentadas décadas atrás —como la religión, la sexualidad o determinados roles impuestos—, la cultura, además de otorgarnos identidad, siempre nos ha dado la posibilidad del espejo.

Nos permite mirar más allá de nuestras fronteras, conectarnos, desanclarnos de roles y premisas que no reconocemos en nosotros mismos y abrazar filosofías o pensamientos provenientes de otros lugares.

Se dice que cada vez estamos más desconectados a causa del ámbito digital. Yo creo que, paradójicamente, una de las cosas que todavía nos salva es esa posibilidad expandida de mirar más allá de nuestro entorno físico y permitirnos la identificación, la confrontación y la comunicación a través de símbolos, arquetipos e ideas universales.

Las disciplinas artísticas han sabido expresar todo eso durante siglos, y continúan siendo pilares del pensamiento social y generadoras del criterio propio que tanto se necesita en estos tiempos.


9. ¿Cómo imaginas la evolución de Revista Vapula en los próximos años? ¿Hay nuevos proyectos o metas que te gustaría alcanzar?

A futuro veo a la revista no solo en formato escrito, sino también en formato audiovisual. Hay un podcast que se encuentra en fase de desarrollo y que, bajo mi conducción, promete realizar análisis personalizados de las obras de nuestros artistas ya publicados, profundizar en sus trayectorias y brindar noticias, entrevistas y lanzamientos junto a ellos.

También se encuentra en desarrollo una aplicación móvil que permitirá a cualquier artista publicado en Vapula acceder a todas sus obras o catálogo de manera más accesible.

A esto se suman colaboraciones y asociaciones importantes que se irán revelando durante el transcurso de este año en distintos ámbitos artísticos y que supondrán beneficios para quienes se incorporen en el futuro.

Sin embargo, es preciso mencionar que la evolución ha sido rápida, especialmente cuando se trata de directorios especializados. Revista Vapula fue la primera revista formoseña y actualmente la única revista argentina integrada a Chill Subs, lo que permitió que, desde mayo, escritores estadounidenses comenzaran a contactarnos en búsqueda de un espacio para sus obras.


10. Si tuvieras que definir Revista Vapula en una sola palabra y explicar por qué, ¿Cuál sería?

La palabra que elegiría es transformadora, porque no solo apuesta por transformar espacios, carreras e identidades, sino que también surgió a partir de la metamorfosis de mi propia carrera.

Los restos, los errores y los aprendizajes del pasado contribuyeron a crear una plataforma efectiva y, principalmente, una que jamás abandonaría a los artistas que la necesiten.


11. Para terminar, ¿Qué mensaje le darías a los escritores, poetas y artistas emergentes que sueñan con compartir su obra pero aún no se atreven a dar el primer paso?

Yo les recomendaría pensar menos en el abanico de posibilidades futuras sobre aquello que podría salir mal y concentrarse más en construir una pequeña producción, portafolio o muestra de su trabajo.

Publicar sus propias obras es el primer requisito para finalmente ser descubiertos.

Por lo tanto, los invitaría a tener paciencia, porque a veces los meses y los años pueden resquebrajar esa emoción o impulso inicial. A mitad de camino es natural el replanteamiento, la duda e incluso el deseo de abandonar. La vida del escritor muchas veces es así.

Confíen. Siempre hay alguien observando, siempre hay un movimiento que se origina, una convocatoria que se abre o una recomendación que llega a oídos de la persona indicada.

Y respecto a las críticas de familiares, amigos o parejas, aprendí que son circunstanciales. A medida que llegan el reconocimiento, el mérito y el haberse ganado un lugar, muchas de esas percepciones cambian.

Por eso les diría que se centren en ustedes mismos. El camino es largo, pero la trascendencia de una obra puede ser eterna.
Una alianza que mira hacia el futuro
La cultura necesita menos fronteras y más puentes.

En el Movimiento Cultural Internacional ERGO creemos que las alianzas entre revistas, editoriales, festivales y colectivos culturales son fundamentales para construir un ecosistema donde los artistas encuentren oportunidades reales de difusión, crecimiento y profesionalización. Nuestra red ya trabaja con proyectos de distintos países con ese propósito común de descentralizar la cultura y fortalecer la colaboración entre iniciativas independientes.

La incorporación de Revista Vapula a esta red representa un nuevo paso en ese camino.

Estamos convencidos de que cuando los proyectos comparten valores, conocimientos y espacios de difusión, quienes verdaderamente se benefician son los escritores, poetas, músicos y artistas que cada día siguen creando.

Porque el arte crece cuando encuentra comunidad. Y las comunidades se fortalecen cuando deciden caminar juntas.

Convocatoria a la Revista Vapula
Pueden postularse a Revista Vapula escritores, narradores, artistas y ensayistas que busquen un espacio para proyectos de connotación híbrida y experimental, así como para la difusión de libros, podcasts u otras propuestas artísticas.

Si cuentan con una propuesta diferente, pueden detallarla y enviarla a:

revistavapula@gmail.com

Lineamientos de envío

Presentaciones de libros o entrevistas


Enviar biografía del autor/a y una descripción del material a difundir.
En caso de entrevistas, el contacto continuará por correo para el desarrollo de las preguntas correspondientes.

Poesía

Se acepta poesía híbrida, mitológica, de terror, gótica, política y de denuncia social, así como cualquier exploración poética que dialogue con lo experimental y lo liminal.

Máximo: 5 poemas
Archivo Word
Fuente: Times New Roman, tamaño 12
Interlineado: 2.0

Cuentos

Se aceptan cuentos de género policíaco, misterio, terror en todas sus variantes y ciencia ficción, entendidos como espacios narrativos de tensión, exploración o extrañamiento.

Extensión máxima: 5.000 palabras
Archivo Word
Fuente: Times New Roman, tamaño 12
Interlineado: 2.0

Ensayos y artículos

Se aceptan ensayos e investigaciones en áreas de criminología, psicoanálisis, política, esoterismo y metafísica, así como textos de carácter crítico, social, de activismo o reseña, entendidos como espacios de reflexión, intervención o análisis cultural.

Extensión máxima: 2.000 palabras
Archivo Word
Fuente: Times New Roman, tamaño 12
Interlineado: 2.0

Proyectos audiovisuales

Se aceptan proyectos audiovisuales de música, cortometrajes, podcast y canales de YouTube en los que se profundice en el terror, el cine, la literatura y las investigaciones sobre temas tabú.
Para proyectos musicales, se evaluarán la estética, la identidad del proyecto y la calidad del material presentado.

Envío mediante enlace al contenido (video o audio), breve descripción del proyecto y breve biografía del autor/a.

Proyectos artísticos

Se aceptan proyectos artísticos como tatuajes, ilustraciones de terror, diseño de moda alineado al estilo de la revista, artesanías y pinturas.

Pueden abordar temas como la cultura musical, la protesta, la guerra o la historia, el erotismo, o formar parte de diseños propios o de colección.

Envío en PDF o imágenes adjuntas en el correo.

Información obligatoria:

Todas las propuestas deberán incluir una biografía breve (máx. 150 palabras) y una fotografía del autor/a en alta resolución.

Originalidad: Las obras deben ser originales. En caso de haber sido publicadas previamente, el autor debe especificarlo y contar con los derechos correspondientes.

Derechos de autor: Los autores conservan la propiedad intelectual de sus obras. Al enviar el material, autorizan a Revista Vapula para su publicación, edición de estilo y difusión en sus plataformas digitales o impresas.

Respuesta: Todas las postulaciones serán evaluadas y se notificará su aceptación a la brevedad posible.
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